PROMESAS y REALIDADES: un ejemplo en Montencinar

La urbanización MONTENCINAR, situada en el municipio de El Escorial (Madrid), es conocida por ser un caso crónico de conflicto urbanístico y falta de infraestructuras básicas que se prolonga desde la década de los años 60. Los problemas fundamentales giran en torno a la falta de servicios esenciales como ausencia red de alcantarillado, la compleja regularización urbanística y altos costes económicos para los vecinos.

A todo este baño de REALIDADES, que ya asfixian sobremanera a los habitantes de Montencinar, hay que añadir las enormes deficiencias en el servicio de recogida de basuras en esta urbanización, con quejas vecinales recurrentes sobre contenedores llenos, basura desbordada y problemas de insalubridad. Por parte de vecinos que han contactado con ANCLA se ha reportado una situación «catastrófica», incluyendo acumulación de residuos inorgánicos, escombros, y enseres voluminosos. Nosotros mismos lo pudimos comprobar el día 12 de Abril cuando instalamos allí una mesa informativa.

Vista Parcial del primer punto de recogida de RSU en la rotonda de C/Virgen del Carmen con C/ Virgen de la Macarena (MONTENCINAR – 28/04/2026), enviada por un vecino.

Los vecinos de Montencinar denuncian que los puntos de basura están frecuentemente saturados, con residuos fuera de los contenedores. El estado del servicio de recogida RSU es tercermundista. Informes recientes describen la situación como crítica: basura por doquier, escombros y ratas. También se ha señalado la falta de contenedores nuevos o adecuados en la urbanización. Algunos vecinos nos apuntan sobre la falta de reciclaje efectivo, señalando que a veces todo se mezcla en la propia recogida.

Vista Parcial del segundo punto de recogida de RSU en la rotonda de C/Virgen del Carmen con C/ Virgen de la Macarena (MONTENCINAR – 12/04/2026) Fuente: ANCLA

En ANCLA pensamos que esto es una carga más, innecesaria e insoportable para la gente que aquí tiene su casa, afectando la calidad de vida en la zona.

La privatización del servicio de recogida de basuras en el Ayuntamiento de El Escorial ha sido un tema de intenso debate y acción política reciente, caracterizado por un cambio de modelo que se demuestra no está funcionando. La aprobación de la gestión indirecta (externalización del servicio) por parte del equipo de Gobierno (PP) tuvo lugar en Diciembre de 2025. En Marzo de 2026, se aprobó la modificación del contrato con la empresa URBASER.

Esta externalización ha ido acompañada de un brutal aumento en la tasa de basuras que pagan los vecinos, que en algunos casos multiplica por cinco la tasa anterior.

Vista Parcial del punto de recogida de RSU en confluencia de C/Virgen del Juncal con C/ Virgen de Covadonga (MONTENCINAR – 28/04/2026), enviada por un vecino.

ANCLA apoyó la acción de los grupos municipales y entidades como Entorno Escorial, que han presentado alegaciones, cuestionando la falta de justificación de los sobrecostes y defendiendo la gestión pública.

Las alegaciones de Entorno Escorial se basaron en la vulneración de principios de eficacia y eficiencia de la Ley del Régimen Jurídico del Sector Público, señalando que la memoria no explica los sobrecostes (IVA, beneficios de la empresa, etc).

Otros grupos apuntaban en sus alegaciones la pérdida de control directo sobre un servicio que había sido público desde siempre y aumentos injustificados en el coste total del contrato, y dudas sobre el destino final de los residuos.

Otro punto de RSU en la urbanización MONTENCINAR (26/01/2026). Enviada por un vecino

Por su parte, el Equipo de Gobierno ha defendido esta medida como una “obligación legal y un avance medioambiental”. No se lo creen ni ellos mismos, a la vista de los resultados y las fotografías que nos envían los vecinos.

En el capítulo de PROMESAS, a partir de abril de 2026, el Ayuntamiento de El Escorial ha levantado la prohibición general de segregación en zonas de suelo urbano como Montencinar, permitiendo estudiar licencias caso por caso. La medida, de ser cierta en su aplicación real desbloquearía desarrollos tras más de una década de restricciones, y permitiría a muchos vecinos realizar ventas parciales, consiguiendo con ello una fuente de ingresos para obtener su cuota económica participativa en los altos costes del proyecto de unas obras de urbanización imprescindibles para adecuar parcelas y servicios al contexto del siglo XXI.

Entrada principal a MONTENCINAR (junto al Rte. La Alameda), una de las pocas calles asfaltadas de la urbanización

Volviendo al capítulo de REALIDADES, a pesar de los intentos de regularización y las sentencias judiciales, la situación de los vecinos de Montencinar sigue siendo de incertidumbre respecto al inicio de las obras de urbanización y los costes que deberán asumir. La falta de implicación del Ayuntamiento y las PROMESAS incumplidas hacen desconfiar a cualquiera.

Desde ANCLA consideramos, como aviso a navegantes, que este balance entre PROMESAS Y REALIDADES a nivel local es determinante, y que hay que tenerlo muy en cuenta en un periodo con elecciones municipales a la vista en solamente un año.

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