Basta con pasear por las calles de las urbanizaciones de la denostada periferia (Los Arroyos, Las Suertes, Montencinar, Navalquejigo, Pinosol, Peralejo) para observar y sufrir las chapuzas, ñapas, tropelías, remiendos, miriñaques, etc que el Ayuntamiento de El Escorial pone ante nosotros.

La palabra «chapuza» proviene del francés antiguo “chapuis” (tajo o trozo de madera), refiriéndose originalmente a una base pesada sobre la que carniceros o verdugos cortaban carne o desmembraban, a menudo con rapidez y falta de esmero, lo que derivó en el significado actual de un trabajo mal hecho o de escasa calidad.
Pero, lo que no esperábamos es que estos señores del Ayuntamiento llegaran a utilizar las urbanizaciones como campos de experimentación, superándose así mismos. En el caso que presentamos como lumbreras tecnológicos en alumbrado eléctrico. L@s vecin@s que nos han pasado estas fotos no daban crédito.

En la Calle Cinco podemos comprobar como para dar alumbrado de una farola a otra, se tira de cinta adhesiva, vueltas de cables empalmados, estacas de madera y mucha, mucha imaginación chapuceril. Ni los mismos Pepe Gotera y Otilio harían mejores ñapas a domicilio. Juzgad vosotros mismos con estas fotografías.

El tema de la seguridad lo dejamos al margen. Por ese lugar, de mucho paso diario, podría haber una electrocución y… luego nos rasgaremos las vestiduras.
¿Se atreverían a hacer esto en el mismísimo casco urbano de El Escorial?
Señores del equipo de gobierno municipal del PP… ¡¡ Qué desidia !! ¡¡ Qué pena !! ¡¡ Qué vergüenza !!








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